Vesícula Biliar

Seguramente te preguntaras, ¿Qué es la Vesícula Biliar?, es probable que nunca hayas escuchado nada sobre su forma, sobre cómo funciona o tal vez sobre la importancia que tiene en nuestro día a día, tal vez no sabías que es importante para poder llevar una buena calidad de vida. Para empezar, debes saber que su nombre, como la mayoría de los nombres de nuestros órganos, derivan del latín, en su caso es del “Vesica Fellea”.

Por otra parte, es de gran ayuda e importancia, para poder completar el proceso necesario por el cual pasan todos los productos alimenticios una vez ingeridos y que por ende, están dentro de nuestro organismo. Específicamente en el aparato digestivo.

¿Qué es la Vesícula Biliar?

Que es la Vesicula Biliar

En primer lugar, la vesícula biliar es un órgano con un aspecto parecido a la de una fruta muy conocida, como lo es la pera, tiene una longitud de aproximadamente 10cm aunque puede variar dos centímetros menos a esta cifra, o dos centímetros más y una anchura con una medida máxima de 5 cm. Obviamente, puede ser más pequeña, se encuentra en la parte baja del abdomen.

Específicamente está posicionada debajo del Hígado (Órgano Vital). Por lo tanto, es miembro del Sistema digestivo, encargado de procesar todo lo referente a los alimentos y bebidas que consumimos, es sumamente vital para nosotros.

¿La Vesícula Biliar es una glándula?

La respuesta es no. Si hay una glándula, importantísima, como lo es el hígado, encargado de secretar un líquido cuyo nombre es “la bilis”. Diariamente, dicha gandula añade aproximadamente una cantidad cuya media se encuentra en medio litro.

Funcion de la bilis hepatica

Normalmente, la bilis hepática se presenta de color amarillento y mediante su paso hacia la vesícula biliar va aumentando su espesor y color, pasando de su antiguo color amarillento a un color verdoso.

En cuanto a su composición, los componentes de la bilis consisten en: Liquido acuoso en su mayor parte, sustancias llamadas ácidos biliares (quienes desempeña un papel fundamental), otros componentes como el colesterol y colorantes biliares (Bilirrubina) y por último, sales biliares.

Por lo tanto, la  vesícula biliar se encarga de realizar luego, lo necesario con este líquido. Por ejemplo, se pudiera decir que el hígado, vendría siendo la fábrica de dicho líquido, y la vesícula biliar lo compra para almacenarlo dentro de sí y realizar su trabajo con dicho producto.

Función de la Vesícula Biliar

En cuanto a sus funciones, tiene una principal, la cual mencionada anteriormente, almacenar o guardar “la bilis”, líquido proveniente del hígado, dicho producto sirve digerir las grasas. Además de atravesar un conducto cuyo nombre es “conducto Colédoco o conducto biliar” y es así como logra llegar al duodeno.

Seguidamente, allí hace más fácil las cosas para el proceso digestivo, pues no solo ayuda a digerir o absorber la grasa. Por ejemplo, podríamos decir que es un tipo de detergente que ayuda a la limpieza constante del órgano.

Cabe destacar, que  dicho líquido está constituido por variados ácidos propios de este líquido, además de sales. También está constituida por grasas como el colesterol, buena cantidad de aminoácidos, sustancias como la glucosa y mucina, entre otras muy variadas.

Una vez digeridos los alimentos por el estómago y el intestino, la vesícula biliar deja salir la bilis mediante el conducto biliar, una especie de tubo ya mencionado anteriormente, cuya función principal es comunicar y conectar el Hígado y los intestinos con la vesícula biliar.

Por lo tanto, la bilis se encarga incluso de proporcionarle color al material fecal además de ser responsable de absorber no solo las gasas, sino otras sustancias como los quilomicrones (encargados de transportar los lípidos que vienen con los alimentos que ingerimos, por el organismo).

Hay dos tipos de procesos importantes en la vesícula biliar, uno de ellos viene siendo la “secreción biliar”, la cual no se detiene, es decir, es continua, para este proceso se hacen necesarias sustancias denominadas “coleréticos”. Además hay otros factores que influyen. Por ejemplo, la ingesta de alimentos, la cantidad de sales presente en el líquido biliar, secretina, la cual vendría siendo algo llamado “Estímulo Humoral”.

También necesita del aporte sanguíneo (Regulado por el SNA) y por último, los reflejos condicionados. Por el contrario, el “vaciamiento biliar” no ocurre con la misma frecuencia y no necesita de tantas sustancias, pues es habitual que se realiza, para este proceso también se necesitan sustancias, las cuales originan dicho vaciamiento, su nombre es “colagogas”.

Partes de la Vesícula Biliar

como se conforma las partes de la vesicula biliar

En cuanto a las partes que conforman, junto con la vesícula biliar y demás órganos, el aparato digestivo, podemos nombrar las siguientes: conducto cístico, conducto hepático común y conducto biliar común. En cuanto a las partes de la vesícula biliar, tenemos que tiene tres: cuerpo, fondo y cuello.

En cuanto al fondo, podemos decir que se trata de un pedazo de forma redonda de dicha vesícula, cuando se encuentra repleto se puede ensanchar un poco y sobresalir en el lado inferior del hígado. Es posible que llegue a hacer contacto con la pared abdominal anterior, llegando a un punto tal en el que se proyecta en la línea medio clavicular, bajo el extremo anterior del tejido cartilaginoso, en el costado derecho.

El cuerpo está adherido a la cápsula fibrosa subperitoneal del hígado por tejido que se conecta entre sí y vasos sanguíneos, los cuales interactúan con todo el cuerpo. Por otra parte, el cuello es la parte más corta, algo retorcido. De esta manera, se forma un ángulo con el cuerpo y se logra continuar sin límite preciso con el conducto cístico. Del mismo modo, está también adherido al hígado por tejido conectivo entrelazado entre sí.

Enfermedades de la Vesícula Biliar

Enfermedades de la Vesícula Biliar

De igual importancia, en cuanto a las enfermedades que atacan este miembro del sistema digestivo, la mayoría de las mismas probablemente sean causadas por la interrupción de importante líquido segregado por el hígado (bilis). Esto se logra mediante la obstrucción de los conductos biliares. Existen casos de mayor o menor gravedad.

Afortunadamente, gran parte de los inconvenientes existentes de la vesícula biliar, se pueden solucionar al momento de extirparla. Por suerte, la vesícula biliar no es un órgano totalmente necesario para poder sobrevivir. La bilis cuenta con  otras variadas  vías para atravesar, logrando llegar al intestino delgado.

Piedras en la Vesícula Biliar

En primer lugar, las piedras en la vesícula, también conocida como “cólico biliar”. Proviene de la palabra “colelitiasis”, del griego “chole”, lo cual significa vesícula biliar y “lithos”, cuyo significado es cálculos. O en su defecto, “litiasis biliar”, las cuales se dan generalmente por el almacenamiento, cada vez mayor de sustancias presentes en nuestro cuerpo como lo es el colesterol o proteínas, en la vesícula o en el tubo llamado conducto biliar.

Las personas más propensas a sufrir de estas piedras biliares son aquellas con antecedentes de obesidad o que están sufriendo de esta enfermedad en la actualidad, las mujeres en embarazo pues los procesos que se están llevando a cabo en su cuerpo son mucho más complejas y algún mal hábito puede crear este tipo de piedra y llegar a obstaculizar.

Las personas de edad avanzada o que están en terapia hormonal también tienen un riesgo mayor de crear este material obstructor dentro de su cuerpo.

Tipos de cálculos biliares

Esta causa de enfermedad en la vesícula biliar, tiene algunas variables, como lo son tres tipos de cálculos o piedras, cálculos de colesterol, pigmentarios y mixtos:

los diferentes tipos de calculos en la vesicula biliar

Cálculo de colesterol.

Obviamente, están constituidos por colesterol, en su mayoría,  hablaríamos de aproximadamente tres cuartos de su total. Por lo general, en las naciones desarrolladas (Alimentación menos controlada, es decir, más rica en grasas saturadas, como esta) se suscita con mayor frecuencia y mayor cantidad que en otras partes del mundo.

Así como en su composición, estamos hablando de tres cuartos de su totalidad. Estos cálculos son de una pigmentación amarillenta, es muy posible que alcancen un considerable tamaño.

Cálculos pigmentarios.

Primeramente, aproximadamente un cuarto de los cálculos se encuentran constituidos por sales con una buena carga de calcio, pigmentos biliares y de bilirrubina. Aunque, también poseen una considerable cantidad de colesterol al igual que los cálculos de colesterol.

Es importante destacar que se depositan pigmentos biliares (bilirrubina) en forma de bilirrubinato cálcico. Normalmente, es probable que alcancen el tamaño de un grano de arena, pero suelen producirse bastante, llegando a presentarse  en grandes cantidades. Posee una coloración oscura (Generalmente, marrón o negra), cuya consistencia es blanda. No siempre son resultado de una mala alimentación.

Cálculos mixtos.

En cuanto a los cálculos mixtos, se está haciendo referencia a una combinación entre cálculos de colesterol y pigmentarios, los cuales tienen una alta probabilidad de obtener una cantidad considerable de calcio y llegar a endurecerse, ya que el calcio domina toda su estructura. Por lo tanto, el cálculo vendría siendo una combinación de pigmentos y colesterol ambos calcificados. También se puede decir que en estas piedras presentes en la vesícula biliar, el nivel de colesterol puede variar entre un cuarto o tres cuartos del porcentaje de su totalidad. Ciertamente, estos materiales dañinos no tienen colores específicos, aunque si hay algunos más comunes.

Generalmente, esta es la dolencia más suscitada frecuentemente de la vesícula biliar y por ende, su tubo (el conducto biliar) y posee un alto nivel de riesgo, por lo cual puede complicarse derivando en situaciones realmente peligrosas para la salud si no se detecta a tiempo.

Por otra parte, es común que en las naciones desarrolladas, se ubique la media de estos casos, no muy alta, se estaría hablando de un margen entre el 12%, aunque puede variar llegando a sobrepasar o incluso a estar por debajo. Esta cifra hace referencia a las personas con una edad mayor a los 21 años que padecen esta dolencia. También es más recurrente en femeninas que en masculinos.

Aunque en promedio, sólo se manifiesta un cuarto de los dolientes. Asimismo, influyen otras enfermedades como lo es la obesidad y presencia de un alto porcentaje de albumina.

Por consiguiente la gran parte de las situaciones complicadas y anormales de los conductos biliares guardan una estrecha relación con la aparición progresiva de cálculos o piedras en cualquiera de sus partes o conductos por donde se realiza el drenaje necesario para el proceso digestivo.

De los síntomas, pudiéramos decir que uno de los que aparece con mayor frecuencia en los casos de esta complicación, son las náuseas bastante acentuadas. Además de un dolor bastante fuerte que no puede pasar desapercibido en la parte derecha de un epigastrio cuyo nombre viene siendo “cólico hepático”.

Seguidamente, en cuanto al tratamiento, se debe recurrir inmediatamente al médico de confianza, no es recomendable auto medicarse ya que esto puede derivar en complicaciones, es decir, en vez de solucionar el problema, es probable que lo empeore, sin arreglar absolutamente nada.

Entre los procedimientos más comunes, existe la extirpación directa de la piedra o cálculo existente en la vesícula biliar, es decir, una intervención quirúrgica llamada “Colistectomía”. Aunque esto puede evitarse si el cálculo no se encuentra directamente en la vesícula, es decir, si se encuentra almacenado en el conducto biliar, se realiza un procedimiento más sencillo y económico llamado endoscopia.

Colecistitis

Existen dos tipos de colecistitis. En primer lugar, se trata de la repentina inflamación de la vesícula biliar. Por lo tanto, es causante de dolores en el abdomen, dichos dolores son fuertes y causan malestar inmediatamente. Cuando la bilis se acumula en la vesícula por una obstrucción dada por alguna piedra que ha llegado allí produce un acumulamiento innecesario de ese material dando como resultado un mal funcionamiento del hígado.

La colecistitis aguda, es producida cuando el líquido biliar, es decir, la bilis no logra salir  de la vesícula biliar. Generalmente, esto se suscita frecuentemente por la sencilla razón de que un cálculo o piedra biliar (cualquiera de los mencionados anteriormente), se posa justo encima del tubo llamado conducto biliar, por el cual las sustancias que viajan por el aparato digestivo, tienen acceso a la vesícula biliar.

Por esta razón, por dicho conducto es por donde pasa la bilis y cuando esta obstruido, como se explica anteriormente, se produce esta condición. Cuando un cálculo se posa justo allí, bloqueando el acceso al conducto, la bilis no tiene flujo y por la razón de que el hígado no para de producirla, este líquido biliar se acumula.

Esta razón, es causante  irritación, generando presión en la vesícula biliar. Esto puede llevar a que desemboque en una infección en la vesícula biliar. También se encuentran otros causantes de estos problemas, tales como: Enfermedades incurables (como por ejemplo, la diabetes o el Virus de Inmunodeficiencia Humano VIH).

Además, es posible la existencia de un tumor en la vesícula biliar, pero es poco común encontrar estos casos. Por consiguiente, algunas personas presentan una mayor posibilidad de sufrir cálculos o piedras en la vesícula biliar. En cuanto a  las variables que alteran estas probabilidades, aumentándolas, es necesario saber que, en algunos casos afecta más a las femeninas que a los masculinos.

Por otra parte, el periodo de embarazo, tener una edad bastante avanzada, realizar terapias hormonales, padecer trastornos como la obesidad o el simple hecho de tener un descontrol en cuanto al peso corporal. Generalmente se acentúa más en el continente americano, tanto en la parte de Norteamérica como Suramérica.

Seguidamente en cuanto a la manifestación clínica, dentro de los principales síntomas, se presenta un intenso dolor hacia la el lado derecho, a la altura del hígado. Por lo general, tiene una duración de aproximadamente media hora. Además, el paciente podrá presentar dolor intenso que no para. También se puede extender el dolor hacia la espalda o debajo del omoplato derecho.

Así que, es posible, que se detecte la presencia de heces de color arcilla, fiebre, náuseas y vómitos frecuentes. Por otro lado, si se llega a detectar un suave color amarillento de la piel, así como la parte blanca de los ojos (esclerótica)

En cuanto al tratamiento, se recomienda ponerse en contacto inmediatamente con su médico de confianza (en tal caso de existir dolor abdominal inaguantable),  para que lo examine y le dé una evaluación más detallada de acuerdo a los resultados de sus exámenes y dependiendo de la gravedad de su caso.

Entre los más comunes, podemos encontrar el suministro de calmantes, antibióticos y demás sustancias para controlar el dolor y los efectos secundarios de esta enfermedad, cabe destacar que algunos son suministrados por vía intravenosa.

Aunque en algunos casos, la colecistitis se puede resolver por sí sola, con la ayuda de analgésicos y algunos antibióticos, una dieta básica que no contenga nada de grasas saturadas, o por lo menos, lo menos posible, para combatir la infección, también, se recomienda el uso de remedios caseros que debe tomar en casa.

Tratamientos para la Colecistitis

Se recomienda, hervir aproximadamente un pequeño puñado de hojas de fresno y unas pocas hojas de boldo en un litro de algún líquido, preferiblemente agua, por aproximadamente un cuarto de hora, luego utilizar solo el líquido, es decir, filtrarlo y guardarlo, preferiblemente en un recipiente de vidrio o plástico, que no sea de metal.

Por consiguiente, repartir este líquido en varios recipientes más pequeños que se tomarán tres días seguidos, dos veces al día. Es necesario que este remedio se siga sin interrupciones durante dos semanas, para no cortar el efecto, la única interrupción permitida son los días domingos, luego de haber hecho descansos de aproximadamente una semana, sin excederse tampoco de este periodo de tiempo.

Por otro lado, es recomendable preparar un jarabe con un espesor considerable, para que almacene bien los nutrientes y así el efecto sea rápido y efectivo, primero, debemos limpiar un rábano negro, luego debemos rallarlo y agregar el rábano ya procesado, es decir, cuando ya está rallado.

Seguidamente, agregamos su propio peso de azúcar, es decir, lo mismo que pesa la porción de rábano rallada es lo mismo que se debe agregar pero en azúcar, debe dejarse reposando por aproximadamente 24 horas o un día, en una vasija adecuada, preferiblemente de plástico o vidrio, luego de haber reposado lo debido, se debe colar y ya tenemos listo el jarabe

Es importante saber, que la parte que se debe consumir es la que queda sin residuos sólidos. Debe consumirse a una medida de cucharadas, con frecuencia durante el día, las que desee. Además puede consumirse solo (preferiblemente) o mezclado con agua.

También es recomendable, para prevenir, la llamada Fruta de dragón, así como la guayaba o la Jamaica, ya que estas poseen un alto contenido en sustancias aprovechables al máximo por nuestro organismo, como lo son los antioxidantes.

Sin embargo, si existe la presencia de cálculos o piedras biliares, gangrena (muerte del tejido, presente en casos extremos), orificios o perforaciones en las paredes de la vesícula biliar, bloqueo de las vías de acceso a la vesícula biliar, inflamación del conducto biliar o tubo, e incluso en un caso muy complicado, que llegase hasta el extremo de pancreatitis (páncreas inflamado y además, es una enfermedad mortal).

 Probablemente necesitará de una intervención quirúrgica para proceder a la  extirpación de la vesícula biliar, antes de la intervención, será necesario el uso de una sonda médica que atraviese la distancia desde la parte inferior de su abdomen (vientre),  hasta la vesícula biliar, con el fin de drenar la misma,

A veces la vía biliar resulta temporalmente bloqueada. Cuando esto ocurre en forma repetitiva, puede conducir a colecistitis crónica. Esta es la hinchazón e irritación que continúa con el tiempo. Finalmente, la vesícula biliar se vuelve gruesa y dura. En ese punto, no almacena ni secreta bien la bilis tan bien como solía hacerlo.

El cuerpo permite que se le sea brindada la ayuda necesaria para solucionar los problemas que se presenten en su funcionamiento, por suerte cada célula del cuerpo está en constante renovación y nos da la oportunidad de corregir algún hábito que había estado siendo dañino en nuestro organismo y causando diferentes tipos de consecuencias.

Las personas deben tomar en cuenta que para su bienestar deben ser consecuentes con hábitos saludables, y dejar de lado aquello que les hace mal por mucho que les guste, pues preservar la salud es lo más importante para cualquiera.

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