El Intestino Grueso

El cuerpo humano es una de las más perfectas creaciones que existen sobre la tierra, pues cada milímetro del mismo está hecho con pequeñas células especializadas para llevar a cabo un trabajo mucho más grande y organizado que nos permite permanecer con vida.

Afortunadamente nuestro cuerpo tiene un sistema que se dedica única y exclusivamente a lo que ingerimos día a día. Los alimentos nos brindan los nutrientes necesarios que necesitamos pero para lograr eso necesitamos de un conjunto de órganos especializado que se encargue de discernir qué es lo bueno que debemos retener y lo malo que debemos desechar.

¿Qué es el intestino grueso?

Como hablábamos anteriormente, necesitamos de órganos que nos ayuden con nuestra alimentación. El intestino grueso es uno de esos órganos, que conforman el sistema digestivo. Es un tubo de aproximadamente 1,5 metros; tiene un calibre mayor al del intestino delgado a eso se debe su nombre pero va disminuyendo su espesor de lo inicial a la parte final.

Es la porción final donde se termina el proceso digestivo para poder desechar lo que no es de utilidad para nosotros.

Básicamente el intestino grueso se encarga de la absorción de líquidos y de la elaboración con todo eso que nos hace daño o que no es de utilidad y transformarlo en heces para poderlo expulsar del cuerpo.

Como podemos ver el intestino grueso tiene una importancia enorme en nuestro organismo pues acumula todo lo malo para que no permanezca más en nuestro sistema, por eso es recomendable estar muy al pendiente de este defensor de nuestro cuerpo.

Anatomía del intestino grueso

Es un órgano extenso pues su inicio está en contacto con el íleon (último segmento del intestino delgado) y se extiende hasta el recto. Cubierto por fibras longitudinales musculares que se engruesan y por eso le dan el aspecto respectivo a ésta parte del sistema digestivo.

Dichas fibras forman unas franjas musculares gruesas denominadas tenias omentales. Las tenias se originan en el ciego, a nivel de la base de implantación del apéndice vermiforme pero el recto no tiene éstas franjas.

La superficie del intestino grueso es irregular en toda su extensión, parecen pliegues que se ven en la parte externa y se extienden hasta el interior del mismo pero dejando el espacio interior libre para el paso del contenido intestinal.

Está conformado por 3 partes: el ciego, el colón, y el recto.

El ciego como parte del inicio del intestino grueso está unido a un apéndice llamada vermiforme. Está situado en la porción inferior y derecha del espacio inframesocólico, delante de los músculos ilíaco y psoas, y por detrás de la pared abdominal anterior.

Por otra parte, el apéndice se creía que era un órgano sin función significativa que ha perdido utilidad a través de la evolución, pero no es así, cumple una función de defensa cuando somos niños, pues contiene tejido linfoide que transmite la presencia de alguna irregularidad, a medida de que crecemos se atrofia y queda en tejido sin función.

El colon es la parte más extensa dentro del intestino grueso y forma una especie de cuadro que enmarca el intestino delgado y por ésta misma razón se divide en cuatro:

Colon ascendente ubicado en la parte derecha del abdomen. El colon transverso que abarca desde el lado derecho al lado izquierdo del abdomen, atraviesa el abdomen y se sitúa debajo del hígado y del estómago. El colon descendente que se ubica en la parte izquierda del abdomen tiene un trayecto paralelo al colon ascendente, pero es casi el doble de largo que éste y más estrecho, y el colon sigmoide justo antes de llegar al recto.

El recto es la parte final del intestino grueso pero de estructura diferente pues es mucho más fino que el ciego y no contiene pliegues, pero contiene esfínteres que son estructuras que cierran o abren el paso al desecho de acuerdo a la situación y necesidad que se presente, se encuentra conectado al ano que es la piel como tal y forman un conducto con un agujero externo para verter el desecho fuera de nuestro cuerpo.

El intestino grueso está compuesto por 4 capas ubicadas una sobre otra que lo cubren: serosa, muscular, submucosa y mucosa.

Los movimientos del colon están regulados por los plexos nerviosos de la pared y el sistema nervioso vegetativo. La distensión del estómago y del duodeno provoca los reflejos gastrocólico y duodenocólico que movilizan el colon.

El intestino grueso está altamente vascularizado e inervado y protegido por una red de ganglios que están atentos a algún agente contaminado que hayamos ingerido y actúan para de manera inmunitaria controlar la situación.

En el caso de la inervación se da de modo diferente, el colon ascendente y mita derecha del colon transverso trabaja con nervios provenientes del plexo de la arteria mesentérica superior, mientras la mitad izquierda del colon transverso y el colon descendente se trabaja con los nervios del plexo de la mesentérica inferior.

Ambos plexos que funcionan como redes, brindan fibras nerviosas simpáticas y parasimpáticas, de tal manera que las fibras simpáticas se encargan de la vasoconstricción (empequeñecimiento de los vasos sanguíneos para que disminuya el flujo de sangre) y las parasimpáticas estimula la musculatura que conforma la pared del intestino grueso y a su vez las glándulas que en él se encuentran. Ambas fibras que aunque tienen funciones diferentes trabajan a la par para poder complementarse unas a las otras.

Igualmente el recto también tiene una distribución de los nervios dividida pues la parte superior y media se da por inervación de fibras simpáticas y parasimpáticas, mientras que la parte inferior que se comunica al ano se inerva con fibras somáticas.

El intestino grueso forma parte de los órganos viscerales los cuales se caracterizan por trabajar por su cuenta siguiendo los protocolos ya establecidos por el organismo para su funcionamiento, es por ello que los procesos se dan de manera voluntaria y no tenemos que estar al pendiente de que comience la digestión y se lleve a cabo todo el proceso pues pasa sin nosotros tener consciencia al respecto.

Función del intestino grueso

El intestino grueso fue diseñado para la absorción de la mayor parte de agua y electrolitos de los componentes degradados del bolo alimenticio que pasan por la válvula ileocecal, de este modo las secreciones que el organismo invirtió en el proceso digestivo pueden ser recuperadas (pueden llegar a reabsorber hasta 8 litros de líquido). Lo que sigue a este proceso de reabsorción es la formación ya de las heces como tal con los restos no digeridos que son en cierto modo degradados por medio de procesos de putrefacción dado por bacterias que hacen vida en el mismo intestino grueso

El intestino grueso se encarga de la agregación de moco y bicarbonato para poder mantener en un nivel neutro la acidez que produce el proceso hecho por las bacterias y que no se sobrepase y forme alguna anomalía bacteriana que afecte todo el organismo, de tal manera que después de todas estas zonas de control lo residuos son enviados a la parte final del intestino grueso para que puedan ser expulsados.

Por otra parte de acuerdo a la funcionabilidad intestinal anatómica se puede dividir este órgano en dos partes, el intestino absortivo o colon absortivo, que se trata del colon ascendente más la mitad derecha del colon transverso, y el colon de depósito que abarca la mitad izquierda del intestino transverso, colon descendente y recto.

Enfermedades del intestino grueso

Enfermedades del intestino

Evidentemente al hablar de intestino grueso sabemos que es resistente pues maneja con mucha continuidad una cantidad de residuos corporales importantes que deben ser desechados para no crear un ambiente no apto en nuestro cuerpo. Es por esto que en el viven una cantidad importante de bacterias que se encargan de ayudar junto a sus secreciones regulares de la degradación y reabsorción correcta de líquidos en el cuerpo.

A pesar de esto no está exento de enfermarse, pues cuando llevamos un nivel de sedentarismo elevado, una alimentación basada en alimentos altamente contaminados, consumo excesivo de compuestos químicos, por medio de refrescos, colorantes, y aditivos que se pegan al organismo y son de difícil expulsión.

Pólipos del colon

Los pólipos son estructuras en forma de bola que se pueden formar por anomalía de tejido en alguna parte del cuerpo como lo es en el intestino grueso, normalmente no son dañinos pero con el pasar del tiempo y no ser removidos pueden llegar a ser cancerosos.

Lo más apropiado es que se realice una extracción y se analice de qué tipo es ese tejido, si es benigno o maligno y así poder descartar cualquier posibilidad de un daño mayor. Este tipo de exploración se hace con una colonoscopía y biopsia, y en caso de ser una amenaza son extraídos por medio de cirugía.

La mayoría de personas que tienen pólipos son personas que han sufrido anteriormente de ésta enfermedad, tiene familiares que la han padecido o son de una edad avanzada.

Megacolon agangliónico

Megacolon agangliónico

Es una enfermedad de origen embrionario, como una especie de malformación, pues se crea un megacolon o un colon muy dilatado que causa una obstrucción intestinal sin presencia de glándulas encargadas de segregar los componentes necesarios para el proceso funcional del intestino.

Esta enfermedad representa una disfuncionalidad nata del intestino, es diagnosticable en principio desde niños con una serie de exámenes especializados en genética que puedan dar a conocer alguna variación que dé como resultado ésta deficiencia.

El tratamiento del megacolon agangliónico es meramente quirúrgico pues se debe extraer la parte del intestino disfuncional, para evitar que siga la obstrucción y se pueda continuar con el proceso digestivo normal. En caso de un megacolon agangliónico total se requiere de implementar una prótesis que logre ocupar el espacio necesario para el desecho de los residuos necesarios.

Colitis ulcerativa

Colitis ulcerativa

Las ulceras son irregularidades de la mucosa interna y protectora del órgano, al dañarse esta mucosa se crean lesiones muy dolorosas con aspecto de vejiga pero con un mayor tamaño. Éstas también pueden aparecer a lo largo del intestino grueso y hacer que el proceso de absorción y desecho sea bastante incómodo y desagradable por el dolor del roce constante del contenido intestinal con la mucosa afectada. Los síntomas se basan en dolor abdominal y diarrea constante (por la falta de absorción de líquidos) que puede ir acompañada de sangre proveniente de las ulceraciones.

Esta enfermedad no discrimina en edad pues puede aparecer tanto en jóvenes, personas de edad media hasta ancianos, no se le ha descubierto una cura pues las irregularidades en la mucosa son difíciles de tratar sobre todo cuando están trabajando constantemente, como es el caso del intestino grueso.

El tratamiento para mejorar la calidad de vida padeciendo esta enfermedad es tratado con medicamentos especializados antiinflamatorios para reducir el grosor del área afectada por la úlcera, una dieta rica en fibra y balanceada, evidentemente al llevar hábitos alimenticios incorrectos, sólo prolonga y hace mucho más fuerte la degeneración ulcerativa.

Infecciones del colon

En el colon viven una variedad de bacterias encargadas de ayudar en el proceso de degradación y absorción óptimo de la materia que se esté procesando en el intestino delgado. Por otra parte si el ambiente dentro del intestino es irregular por la llegada de bacterias o virus que se asientan en el intestino grueso puede haber una multiplicación muy masiva de las bacterias que allí viven.

Infecciones del colon

Obviamente una variación de este tipo da como resultado un daño por completo al equilibrio del hábitat y hace que las bacterias que en un momento ayudaban a la realización correcta del proceso se vuelvan dañinas para el organismo.

Las infecciones se caracterizan por tener un constante dolor abdominal, sumado de cólicos, heces diarreicas profusas, nauseas, fiebre, pérdida de peso en caso de una infección de un tiempo prolongado.

El tratamiento debe ser asignado por un médico especializado que mande los antibióticos correspondientes a la bacteria que sea la que esté haciendo el daño, pues en caso de una automedicación podemos hacer el efecto contrario y darle fuerza y resistencia a la bacteria.

Por supuesto el cuerpo tiene defensores correspondientes al sistema inmunológico que actúan en estos casos de infecciones pero de igual manera es necesario una ayuda farmacológica para reducir el tiempo de exposición a la infección lo más rápido posible, por otra parte el consumo amplio de fibra y de alimentos saludables que ayudan a una fácil reestructuración de la flora intestinal es fundamental.

El cuidado del colon es diario y desde casa, pues teniendo un estilo de vida lo más saludable a nuestro alcance tiene un gran impacto en la salud de este organismo tan importante en nuestro cuerpo.

Estreñimiento

Colon obstruido

Es una de las enfermedades más comunes que afectan a la población a nivel mundial, consiste en una irregularidad en los movimientos peristálticos del colon, lo que hace que se dé el síndrome del colon perezoso y como resultado una defecación forzada e infrecuente en la persona.

Se puede tratar desde casa, con alimentación rica en fibra y con mucha ingesta de agua, también existen medicamentos llamados laxantes, en caso de un tiempo muy prolongado de abstinencia para defecar lo mejor es acudir a estos medicamentos para activar el colon y poder restablecer el funcionamiento.

Recordemos que lo más recomendable siempre pasado un tiempo sin cambios significativos aun cuando estas siendo cuidadoso con lo que comes, es consultar el gastroenterólogo, él te hará los exámenes necesarios para saber que ocurre y poder  ayudarte de manera más eficaz.

Cáncer de colon

También llamado cáncer colorrectal, puede producirse por una disfuncionalidad de las células intestinales produciendo tumores de carácter maligno que pueden expandirse, o por la presencia de pólipos que aunque en el comienzo son benignos puedes terminar siendo malignos y conformar el cáncer de colon.

Cáncer de colon

Las personas más propensas a sufrir de esto son quienes tienen antecedentes de familia con cáncer de estómago, colon, o alguno de los órganos que conforma el sistema digestivo, quienes tienen antecedentes con pólipos, con ulceras esparcidas por el intestino grueso, entre otras.

Evidentemente las personas que no tienen un cuidado alguno a lo largo de su vida, que nunca hacen algún tipo de desintoxicación del cuerpo, que comen siempre comida basada en químicos y no frecuentan alimentos naturales, son también candidatos a padecer cáncer de colon pues es un maltrato continuo en todo lo que se ingiere diariamente.

El tratamiento se basa en una intervención quirúrgica, aunada a una dieta estricta donde se pueden restringir alimentos y bebidas, y quimioterapia o radiación para eliminar las células que quedaron con capacidad de desarrollar nuevamente el cáncer.

Enfermedades del intestino delgado

Enfermedades del intestino delgado

El intestino delgado está estrechamente relacionado al intestino grueso, por eso creemos recomendable que sepas también las enfermedades del intestino delgado:

Enfermedad vascular

Sangrado intestinal

Es el sangrado constante en el intestino que se da por la dilatación continua de vasos que están en esta zona abdominal, aún se desconoce su causa y su cura pero se conoce porque es la razón de hemorragias espontaneas. Es importante que si llegas a notar sangre en tus heces, algunas manchas enrojecidas o de color violeta en tu abdomen, acudas a tu medico lo más rápido posible pues son hemorragias potentes que deben detenerse.

Cáncer intestinal

El cáncer en el intestino grueso no es uno de los más comunes pero lamentablemente si existe, viene dado por enfermedades que se han ido tornando crónicas con el paso del tiempo y el descuido personal, basando la ingesta de alimentos diarios en alimentos para nada saludables, puede llevar a la persona presentar ésta enfermedad.

Cáncer intestinal

De la misma manera que el intestino grueso, el intestino delgado tiene una cobertura de mucosa que puede contener pólipos que se pueden tornar malignos con el paso del tiempo, siempre que se halle la presencia de esas masas de tejido hay que estar en constante chequeo para mantener la situación controlada, o en su defecto extraerlos quirúrgicamente y estar al pendiente de que no se formen nuevamente.

Las personas más comunes de sufrir la enfermedad son aquellas que como dijimos anteriormente poseen pólipos, también quienes tengan herencia de familiares que sufrieron la enfermedad.

Los síntomas que se presentan y debes prestar mucha atención son la aparición de sangre en heces, dolor abdominal constante e intenso, aparición de bolas que al palpar el abdomen se hacen notables, pérdida de peso aun cuando mantienes tus hábitos con normalidad.

El tratamiento es quirúrgico, extracción del área afectada, seguido de tratamiento por radiación o quimioterapia durante un tiempo estimado que se decide por la respuesta de la persona hacia el tratamiento, y un cuidado fuerte con respecto a lo que se consume en la ingesta diaria, tanto en alimentos líquidos o sólidos, pues se requiere que sean lo más sanos posibles.

Enfermedad celíaca

Intestino delgado Enfermedad celíaca

Se manifiesta en personas por transmitir intolerancia a la hora de comer alimentos que contengan gluten, es una enfermedad autoinmune en la que el gluten despierta una respuesta inmune y crea anticuerpo que comienzan a atacar diferentes órganos del sistema.

Por otra parte, ésta enfermedad se desarrolla en personas con predisposición genética a la misma.

La enfermedad celiaca puede aparecer en cualquier edad, y se muestra con un cuadro de desnutrición, una atrofia leve o moderada de las vellosidades del intestino, lo que puede llevar a una obstrucción intestinal, inflamación del abdomen, pueden manifestarse o pueden ser totalmente desapercibidos.

El tratamiento más usado es eliminar el gluten en su totalidad de por vida.

Los cuidados para el intestino delgado e intestino grueso comienzan desde casa, con lo más simple que es la nutrición correcta, al momento de presentar alguna irregularidad en tu frecuencia de ir al baño, abdomen inflamado constantemente, hemorragias, dolor abdominal frecuente entre comidas, debes estar atento.

Una visita anual al médico puede reducirte el riesgo de padecer alguna enfermedad de peso, pero si tienes alguna incomodidad constante con tu abdomen debes acudir sin pensarlo pues puede estar comenzando alguna manifestación clínica de una enfermedad y debe ser atendida de inmediato para hacer la situación lo más controlable posible.

Nuestros órganos son estructuras especializadas que a pesar de saber degradar la chatarra que podamos ingerir, necesitan que se les limpie y desintoxique cada cierto tiempo.

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