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El Hígado

Derivado etimológicamente de la expresión latina “ficatum jecur”; el hígado es el segundo órgano más grande del cuerpo humano, encargado de al menos 500 funciones orgánicas. Y denominado el órgano depurador, por ser una de sus principales funciones. El mismo comienza a crecer en el embrión humano desde el octavo día de gestación, y puede observarse a partir de la cuarta semana de embarazo.

¿Qué es el hígado?

Es un órgano de localización abdominal en el humano, específicamente en la parte superior derecha (hipocondrio derecho), debajo del diafragma, de color marrón rojizo, y que logra un peso máximo en el adulto entre 1,400 y 1,600 gramos. Por otra parte, se encuentra divido en 4 lóbulos, que a su vez se subdividen en lobulillos (entre 50mil y 100mil aproximadamente), quienes contienen en ellos abundantes células hepáticas (hepatocitos).

Que es el higado

¿Por qué es importante el hígado?

La importancia del hígado en el ser humano está dada básicamente porque el organismo no puede funcionar sin él, es decir, forma parte de los órganos vitales, junto a los pulmones, el corazón y los riñones, cualquier fallo grave, sea agudo o crónico sin duda pudiese llevar a la muerte.

El hecho de que participe en múltiples funciones como: absorción de nutrientes, descomposición de grasas, fabricación de colesterol y bilis, elaboración de vitaminas y proteínas, almacenamiento de glucógeno, procesamiento y excreción de residuos tóxicos, entre otros, hace que el nivel de importancia de dicho órgano sea alto.

Anatomía del hígado

Dicha víscera posee una forma particular de cuña, que lo hace encajar en el abdomen debajo del arco costal, con la base ancha hacia la derecha, y el ápice a la izquierda, limitando con el estómago y el páncreas.

Anatomía del hígado

En cuanto a su tamaño, transversalmente mide unos 26 cm, de forma longitudinal entre 15 a 17cm hacia la base y, entre 10 a 12cm hacia el ápice; normalmente no debe sobrepasar el reborde costal.

El parénquima hepático, está recubierto por una capsula fibrosa protectora (capsula de Glisson), además cuenta con 4 lóbulos divididos macroscópicamente en derecho, izquierdo, cuadrado y caudado (de Spiegel), así como también en ocho segmentos funcionales (según la clasificación de Couinaud), que microscópicamente están compuestos por múltiples lobulillos hexagonales, dispuestos a su vez en cordones.

Además posee dos caras, una diafragmática, de contextura lisa y una visceral, de contextura irregular. A su vez, la cara diafragmática es divida en derecha e izquierda por el ligamento falciforme, a diferencia de la cara visceral quien se encuentra marcada por las impresiones de los órganos vecinos (ángulo cólico derecho, duodeno, riñón derecho y vena cava inferior).

Por otra parte, el sustento del hígado es posible gracias a los ligamentos que lo fijan, los cuales son: ligamento redondo, falciforme, coronario, triangulares, gastrohepático, hepatoduodenal y ducto venoso. Cinco de ellos unen al hígado con el diafragma y con la pared ventral del abdomen, los otros dos lo fijan al estómago y al duodeno.

Particularmente el ligamento redondo es un cordón fibroso, debido a la obliteración de la vena umbilical, situación que ocurre entre los cambios fisiológicos cardiovasculares posterior al nacimiento del feto.

Por otra parte, el hígado alberga en el lóbulo cuadrado a la vesícula biliar, quien es su órgano complementario, encargado tanto del reservorio de bilis como de su excreción y coadyuvante en la digestión de los alimentos.

También cuenta con un sistema de irrigación sanguínea, constituido por la vena porta y la arteria hepática, rama del tronco celíaco, logrando abordar del 70 a 75% del flujo sanguíneo hepático. Es así como la sangre oxigenada llega al hígado, a través de dos de los componentes del hilio hepático, para posteriormente ser recogida por las venas hepáticas y ser drenada hacia la vena cava inferior.

A su vez, dentro del pedículo hepático, acompañando a los vasos sanguíneos y conductos, llegan los nervios que componen el sistema de inervación hepático, que contienen fibras simpáticas y parasimpáticas. Los mismo son: plexo solar o celíaco provenientes de fibras torácicas entre la T7 y T10, y los nervios gastrohepáticos, derivados del nervio vago derecho e izquierdo.

Función del hígado

Partiendo desde su multifuncionalidad, le mencionamos que, el hígado está encargado de cuatro grandes funciones: vasculares, metabólicas, secretoras y excretoras.

Entre las vasculares se encuentra, el almacenamiento de al menos un 10% del volumen sanguíneo total, así como también el flujo constante de 1,5 litros de sangre por el hígado.

cuales son las funciones que realiza el higado

El metabolismo de las proteínas es otra de las funciones, las proteínas plasmáticas producidas por el hepatocito se sintetizan en polirribosomas, desde donde serán descargadas hacia el plasma. La caída en sus valores sanguíneos suelen reflejar menor producción hepática, aunque pueden contribuir las perdidas, por ejemplo, a la orina o al intestino para ser excretadas en las heces.

Algunas proteínas producidas por la célula hepática son: albúmina, fibrinógeno, antritripsina α1, haptoglobina, ceruloplasmina, transferrina y protrombina. Entre ellas encontramos unas que forman parte de los reactantes de fase aguda, que pueden aumentar en respuesta a lesiones del tejido como en la inflamación.

El hígado también ejecuta el metabolismo de los lípidos, de esta forma se da la producción de colesterol y fosfolípidos (componentes de la membrana celular), siendo el fosfolípido más abundante la fosfatidilcolina. Asimismo elabora las lipoproteínas, de alta, baja y muy baja densidad (conocidas por sus siglas en inglés como LDL, HDL y VLDL). Y produce cuerpos cetónicos a partir de los ácidos grasos (proceso denominado cetogénesis).

Igualmente, participa del metabolismo de los carbohidratos. Posterior a una comida rica en carbohidratos, el hígado extrae parte de la glucosa de la sangre y la convierte en glucógeno y triglicéridos a través de los procesos de glucogénesis y lipogénesis, respectivamente. Durante el ayuno, el hígado secreta glucosa a la sangre. Tal glucosa es derivada del fraccionamiento del glucógeno almacenado durante un proceso llamado glucogenólisis.

Metabolismo del higado

También está encargado de la producción y secreción de bilis. La producción hepática de ácidos biliares a partir del colesterol es la principal vía metabólica desintegradora de colesterol en el cuerpo. La cantidad que esto representa es de medio gramo de colesterol convertido en ácidos biliares por día. Alrededor de 95% de los ácidos biliares liberados en el duodeno se absorbe en el íleon y, de esa manera, tienen circulación enterohepática.

La actividad inmunológica del hígado, está mediada principalmente por las “Células de Kupffer” o macrófagos hepáticos, que tienen la función de fagocitar (ingerir y digerir) parásitos, virus y bacterias, por lo que componen una barrera protectora para las toxinas y otros microorganismos. Además son fundamentales en la producción de antígenos durante los procesos de inflamación e infección.

Por otra parte, el hígado desarrolla un papel importante en la eliminación de sustancias nocivas para el organismo, tales como pesticidas, alcohol, drogas, disolventes, fármacos y metales pesados. Cuando existe una o varias exposiciones a niveles elevados de estos productos químicos, el hígado puede saturarse. Entonces, se encarga de neutralizar y eliminar las toxinas, metabolizar los fármacos y degradar las sustancias de desecho.

Entre otras funciones encontramos el almacenamiento de glucógeno, variedad de  vitaminas (A, D, B12), hierro y minerales. Además durante la etapa fetal es el principal órgano productor de glóbulos rojos.

Enfermedades del hígado

Debido a la gran cantidad de actividades realizadas por dicho órgano, nos es imposible enumerar las enfermedades hepáticas, pero de igual forma mencionaremos las más comunes.

La Cirrosis hepática

Comenzamos por la cirrosis hepática, la cual se define anatómicamente como un proceso de muerte hepatocelular, donde el parénquima hepático forma nódulos y se fibrosa. Sin importar la etiología el resultado final a nivel histológico será el mismo.

La principal causa es la ingesta alcohólica, sin embargo puede ser originada por hepatitis viral B o D, enfermedades metabólicas, obstrucción biliar, patologías inmunológicas e intoxicaciones farmacológicas por metotrexato y amiodarona.

La evolución de la enfermedad permite clasificarla en, cirrosis compensada y descompensada, en la primera no hay ningún síntoma relativo a la enfermedad o sus complicaciones, y en la segunda ya se observa la sintomatología de las complicaciones, como lo son, ascitis, ictericia, síndrome hepatorrenal, encefalopatía, hipertensión portal, hemorragias e insuficiencia hepatocelular.

Actualmente, aun no existe tratamiento curativo para quienes poseen esta enfermedad, solo está indicado tratamiento sintomático o paliativo, lo que incluye de forma básica, abstinencia de alcohol, dieta rica en proteínas, restricción de sodio y administración de diuréticos.

La ictericia

En segundo lugar se encuentra la ictericia, visualizada por una coloración amarilla de tejidos y mucosas, producida por altas concentraciones en sangre de bilirrubina libre o conjugada. En adultos, se asocia con posibles cálculos biliares que bloquean la excreción biliar o, a una tasa de destrucción de glóbulos rojos excesivamente alta.

Del mismo modo, la destrucción de glóbulos rojos, es también causa de ictericia en lactantes, generalmente en neonatos que padecen enfermedad hemolítica del recién nacido, o eritroblastosis fetal.

La ictericia fisiológica del recién nacido se debe a los altos niveles de bilirrubina libre en neonatos. Este tipo de ictericia puede ser causada por una caída rápida de las concentraciones de hemoglobina en sangre que de manera habitual se produce al nacer.

El tratamiento está enfocado a el origen causal de la ictericia, por lo que se requiere de un diagnóstico oportuno y de calidad.

La hemocromatosis

A continuación la hemocromatosis, una enfermedad hereditaria que causa un desequilibrio en el metabolismo del hierro, haciendo que este se acumule excesivamente en los órganos. Cuando los niveles son muy altos, el mismo pierde su función y genera radicales libres, que posteriormente causarán daño orgánico.

Epidemiológicamente tiene predilección por la raza blanca, y por el sexo masculino en proporción 3:1 con las mujeres. Por otra parte se clasifica en hemocromatosis hereditaria o primaria, y hemocromatosis adquirida o secundaria.

Las criptas intestinales y la hepcidina son las protagonistas de esta patología, ellas aumentan la absorción intestinal de hierro, por lo que aumentan los niveles sanguíneos y la concentración hepática del mismo.

Los abscesos hepáticos

En cuarto lugar, encontramos el absceso hepático, común en países en vías de desarrollo, la mayoría de origen parasitario (Entamoeba hystolitica), pero en menor frecuencia se presentan piógenos (por infección bacterias como: Streptococcus milleri, Escherichia coli, Streptococcus faecalis, Klebsiella, Proteus vulgaris), y micóticos.

Los absceso hepáticos, de cualquier origen, se manifiestan con fiebre, dolor en hipocondrio derecho, hepatomegalia, y en algunos caso ictericia. Estos síntomas aparecen también en otras patologías como la conlangitis, por lo que se dificulta su diagnóstico. Habitualmente se solicitan estudios de imagen, para precisar la lesión y establecer el diagnóstico.

En cuanto al tratamiento, en ocasiones es posible controlar la lesión y su extensión con tratamiento contra el agente patógeno causal, pero en otros casos es necesario recurrir al drenaje quirúrgico. Siempre dependiendo del tamaño y la cantidad de los mismos.

La hipertensión portal

La posición número cinco es para la hipertensión portal, definida por un aumento en la presión del sistema porta. Las causas se categorizan según el lugar de origen en prehepáticas, intrahepáticas y posthepáticas, pero en general lo que ocurre es un incremento del flujo entrante.

Las consecuencias clínicas son graves, sin importar el mecanismo que la produzca, la persona presentará: ascitis, esplenomegalia congestiva, encefalopatía y formación de corto circuitos venosos (varices esofágicas).

La hepatitis viral

La sexta patología que mencionaremos es la hepatitis viral, nombre que se reserva para hacer referencia a la infección del hígado por un grupo de virus hepatotróficos. De los cuales se han aislado cinco series, A, B, C, D y E. Todos producen prácticamente el mismo cuadro clínico, de manera que la probable fuente de infección más los marcadores virológicos sanguíneos es una forma de distinguirlos.

Entre ellos, quienes poseen un potencial de causar hepatitis crónica o fulminante son, el serotipo B o la infección mixta por B y D. En cualquiera de sus presentaciones el tratamiento será reposo, incluyendo farmacoterapia sintomática.

La esteatosis hepática

La enfermedad número siete es la esteatosis hepática, o más comúnmente denominada “hígado graso”, se trata del acumulo de placas lipídicas en el hepatocito, preferentemente eligen el centro del lobulillo, pero también se puede encontrar alrededor de ellos (perilobulillar).

El hígado graso suele aparecer,  a causa de ingesta abundante de alcohol, grasas y azúcares. Y puede ser tratado, bajando de peso, comiendo sano e incrementando la actividad física. De fallar estos procedimientos se puede acceder al siguiente paso, que consta de la cirugía para trasplante de hígado.

La encefalopatía hepática

Como octava enfermedad, tenemos la encefalopatía hepática, está definida como un aumento de los desechos tóxicos, lo que  hace que incremente dichos valores séricos y a su vez se concentren todos a  nivel del encéfalo.

El cuadro clínico es complejo, la presencia de un síndrome neuropsiquiátrico y el coma son sus versiones más fuertes, y pueden culminar con la muerte del afectado.

La encefalopatía de la cirrosis, tiene un “shunt” portosistémico como componente, pero también es importante el daño hepatocelular, donde intervienen varios factores desencadenantes. Los estados neuropsiquiátricos crónicos existen,  por lo general tienen un shunt postosistémico crónico y puede asociarse con un daño encefálico irreversible.

La insuficiencia hepática aguda o insuficiencia hepática fulminante.

La patología nueve es la insuficiencia hepática aguda o insuficiencia hepática fulminante, es un síndrome clínico causado por la necrosis (muerte) masivas de las células hepáticas. La misma no se encuentra precedida por alguna una hepatopatía, pero frecuentemente se relaciona su causa con la hepatitis viral A, y la B.

El pronóstico puede evaluarse con el tiempo transcurrido desde el comienzo de la enfermedad hasta el coma, y será malo o no muy alentador si el lapso es menor de tres semanas. A medida, que el coma se prolonga, la probabilidad de recuperación se reduce. Si la recuperación se produce antes de las cuatro semanas, se puede anticipar la normalidad clínica.

Los signos clínicos desfavorables comprenden principalmente hígado reducido de tamaño y la presencia de ascitis, aunado a los resultados de las pruebas bioquímicas, tiempo de protrombina, bilirrubina total y glicemia.

Pruebas bioquímicas de funcionamiento hepático

Por lo general un perfil hepático completo incluye pruebas de: transaminasas, gamma-glutamil-transferasa, proteínas totales y fraccionadas, bilirrubina total y fraccionada, y tiempos de coagulación, de esta manera se logra evaluar en todos sus aspectos al hígado.

que es gamma-glutamil-transferasa

De modo que, las transaminasas glutámico-oxalacética (TGO o AST), y glutámico pirúvica (TGP o ALT), son las encargadas de catalizar reacciones químicas dentro del hepatocito, estas se convierten en las principales enzima útiles en la valoración del funcionalismo hepático, por lo que la falla en sus funciones hace que las encontremos libres en la corriente sanguínea, y por ende elevadas.

En este mismo grupo de pruebas se mide el nivel de albumina en sangre, determinado a través del examen de proteínas totales y fraccionadas. Debido a que la producción de albúmina es netamente realizada por el hígado, la misma es un indicador de funcionalismo hepático.

Otra de ellas es la enzima gamma-glutamil-transferasa (GGT), quien detecta patologías obstructivas del hígado y de las vías biliares, e intoxicaciones hepáticas. Igualmente, contamos con la enzima fosfatasa alcalina para diagnósticos de obstrucción hepática o de los conductos biliares, aunque es menos sensible, puede elevarse dichos casos.

También es de gran utilidad la bilirrubina total, directa e indirecta; las mismas son resultados del proceso de descomposición de la hemoglobina, específicamente la directa o bilirrubina conjugada, nace del proceso de unión de la bilirrubina a la glucosa dentro del hígado, el déficit de esta reacción puede ser expresado como una coloración amarilla en la piel y mucosas denominada ictericia.

Por último, los tiempos de coagulación, ellos son el tiempo de protombina y tiempo parcial de tromboplastina (por sus siglas PT y PTT respectivamente), utilizados básicamente por ser una expresión de los factores de la coagulación, también producidos por el hígado, determinar valores fuera del rango de la normalidad, pudiese hablar de la presencia de alguna problemática en las competencias de su órgano productor.

Procedimientos invasivos: punción hepática

La función hepática es un procedimiento que se realiza con una aguja, que penetra la piel hasta el hígado, cortando un fragmento de este, y extrayéndolo para su posterior estudio al microscopio (biopsia).

Que es la punción hepática

Para su realización, lo ideal es que el paciente se encuentre internado en el centro de salud, acostado en posición decúbito supino, con la mano derecha debajo de la nuca; el médico procede a limpiar el área y seguidamente infiltrar la anestesia, cuando esta haya hecho efecto, el paciente debe contener la respiración, se realiza una breve incisión y por allí se introduce la aguja de la biopsia.

Una vez tomada la muestra por aspiración o corte, retiran la aguja de la biopsia y, almacenan la muestra en formol, posteriormente se puede realizar una ecografía control y finalmente el paciente puede egresar.

Para dicho procedimiento, se debe tener especial cuidado en pacientes con: hemorragias, trombocitopenia, hiperesplenismo, alcohólicos activos, y en personas que hayan consumido en las últimas horas ácido acetilsalicílico.

Regenerado para el futuro

El hígado es el único órgano capaz de regenerarse a sí mismo, propiedad que se le confiere en su totalidad al hepatocito, quien al presenciar un requerimiento aumenta su capacidad de división, hasta evidenciar que ya no es necesario. Esto puede ocurrir en algunos casos de cirrosis, y ante una cirugía donde se extraiga una porción del hígado.

El hígado en el embarazo

Al examen físico de las mujeres en estado de gravidez se puede observar, eritema palmar y arañas vasculares, e hígado no palpable. En el último trimestre aumentan ligeramente la fosfatasa alcalina, el colesterol y las globulinas. De otro modo, las cifras de bilirrubina y transaminasas se hallan dentro de los valores normales. A diferencia de la albúmina, la urea y el ácido úrico quienes se encuentran disminuidos.

Alimentos para el cuidado del hígado

La alimentación es base fundamental si deseamos cuidar y alargar la vida útil de nuestro hígado, por lo que sugerimos consumir cereales integrales, manzana, uvas, frutas, verduras, cebolla, rábano, lecitina, aceite de oliva y berenjena.

alimentos naturales para el higado

Asimismo la aplicación de otros cuidados como: reduzca o evite el consumo del alcohol y drogas, no mezcle dos medicamentos a su vez para la ingesta, ingiera suficiente agua, adopte una dieta baja en sal y grasas, no supere la dosis de los medicamentos indicada por el especialista, evite la exposición a tóxicos, vacúnese contra la hepatitis, evite el consumo de alimentos crudos, en especial mariscos, pescados y vegetales.

Comida que debemos evitar

Finalmente, el hígado es un órgano invaluable,  aunque sus daños sean reparables, es único y vital para el ser humano, por lo que debes cuidarlo y checarlo cada cierto tiempo para asegurarte que todo está bien, debido a sus enfermedades silenciosas. Si te gusto esta reseña, coméntanos.