Propiedades medicinales de los granos

Entre las legumbres, son los granos los que parecen aportar menor cantidad de calorías al organismo y tienen muy buenas propiedades para el mismo.

Durante muchos siglos se consideró que los granos eran el alimento de los pobres (era lo predilecto), de hecho, los hacendados alimentaban a sus esclavos con ellos, pero solo para que sobrevivieran, sin pensar en sus propiedades medicinales.

No obstante, recién tiempo después se supo de su vital importancia en la alimentación y de las propiedades medicinales que contienen.

Sean secos o frescos, ¡los granos hasta se combinan!

En el mercado existen granos secos y frescos; aquellos que se consiguen frescos pueden ser consumidos así como se compran, o bien, incorporarlos en alguna preparación culinaria. Asimismo, es posible hervirlos por un tiempo e incorporarlos en alguna ensalada junto con otros ingredientes.

Propiedades medicinales de los granos, importantísimas

Primero que nada, contienen proteínas, si los que hacen ejercicio deben consumirlos en cantidad, no es de extrañarse que cualquier persona más aún. Por su parte, también tienen hierro y fibra (unos 150 gamos de judías pueden incluso proporcionar casi 1/3 de toda la fibra que se necesita al día). También contienen minerales y vitaminas.

Los granos frescos contienen una sustancia denominada L-dopa, la cual parece ser capaz de aumentar la concentración de dopamina en el cerebro, por lo que es muy beneficiosa para mantener la mente activa y ayudar a su correcto funcionamiento.

Igualmente es bueno recordar que los granos son recetados para combatir la anemia, pero no en todos los casos.

Para ciertas personas puede ser perjudicial, puesto que puede tenerse problema de favismo, la cual es una forma real de la anemia debido a deficiencia genética de la enzima glucosa-6-fosfato deshidrogenasa, esta sirve para proteger a las células rojas de la sangre por el estrés oxidativo.

Las propiedades medicinales del grano de maíz son impresionantes

Las propiedades medicinales de los granos son amplias, curiosas y sorprendentes. Especialmente, si se estudia del caso del maíz, se obtiene que funciona como adelgazante. También se utiliza en productos adelgazantes.

Se administra en forma de infusión, tomando una taza en días alternos. La semilla del maíz se usa para la preparación del aceite de maíz. El cual es muy rico en vitamina E. Asimismo, se emplea en la elaboración de productos contra la paradentosis.

También en las alergias, puesto que las semillas trituradas constituyen la harina de maíz que se utiliza en las personas con alergia al gluten de trigo.

Funciona como diurético

¡Como diurético!, si en un litro de agua hirviendo se arrojan 28 gramos de barbas de la mazorca, de manera de preparar una infusión, ayuda a adelgazar. Se filtra al enfriar y se toma como un agua natural. Cura la cistitis, disuelve cálculos en los riñones y vejiga.

Es bueno para la digestión; en este caso se utiliza la harina del grano. Se disuelve en agua y se cocina hasta formar una pasta suave y se bebe. Aparte, es muy nutritiva.

Hasta de antidiarreico, ya que se puede moler y usar como atol. Sirve como emoliente y protector de la mucosa intestinal: el maíz y su harina, gracias a su total carencia de gluten, resultan de mucha utilidad para aquellos que padecen celiaquía. Para los niños que sufren de diarreas crónicas o mala absorción intestinal es muy bueno.

Las hemorroides pueden tratarse con la harina de maíz ligada con malva. Por su parte, se puede beber en gotas para dolores. Aquí se debe hacer un emplasto con la harina y colocarlo en el sitio del dolor, a temperatura ambiente preferiblemente.

Es útil para nada más y nada menos que para picadas de culebra; con siete granos de maíz negro molido en infusión para beberla, se machaca los granos, hace la cataplasma y se aplica en la mordida. Las propiedad medicinales de los granos, en definitiva, pueden hacer pensar dos veces antes de consumir una pastilla.

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