Causas de la obesidad: El colesterol alto, nutrición y hábitos.

A diferencia del pasado, en la realidad cultural de hoy no es gordo porque se quiere. Pero en las personas con obesidad se encuentra casi siempre una fuerte tendencia a la gordura, consecuencia de tres factores: los genéticos, la nutrición en los primeros años de vida y los hábitos adquiridos en la infancia y la adolescencia. Y a ellos se suma como factor no personal, una mayor disponibilidad de alimentos y consumo de calorías por habitante en casi todo el mundo.

 

Principales causas de la obesidad

La tendencia

Si una persona está intentando adelgazar, el peso resulta del balance entre la tendencia que se tiene para un peso determinado y los esfuerzos que se contraponen para estar en un nivel de peso más bajo.

Factores genéticos

adn-obesidad

Uno tiende a parecerse, a veces más, y otras menos, a los padres, o por lo menos particularmente a uno de ellos, aunque siempre hay genes de ambos. Cuando uno de los padres sufre de obesidad, hay un 40 % de posibilidades de que un hijo también lo sea. Si los padres padecen de obesidad las probabilidades se elevan al 80 %.

La nutrición en los primero años de vida (y en la vida intrauterina)

Artículos que debes leer
1 De 78

Si se nace, por ejemplo con 4300 kg. Es un peso médicamente normal pero que sugiere ciertos problemas metabólicos, por ejemplo, exceso de insulina en la madre, un rasgo muy frecuente en la obesidad y que a veces anuncia la posibilidad de una futura diabetes. La influencia y mala costumbre de que “el bebé tiene que estar bien alimentado” tiende a prestarse a que le apliquen una dieta desbalanceada.

Hábitos adquiridos en la infancia y la adolescencia

No sólo se comparten con los padres los genes, sino también los hábitos. Uno aprende a vivir de una determinada manera, lo que implica comer y tener determinadas preferencias o tabúes. Por ejemplo, si uno se crió en una casa donde se acostumbraba a no comer fruta para terminar las comidas, difícilmente le sea natural después comerla. En el caso de la obesidad, uno puede haber aprendido a que las proporciones sean grandes, a comer mucho pan, a que la porción del asado más apetecible sea la tira (que contiene más grasa, etc).

Un plan alimentario cuidadoso (una “dieta” hipocalórica, es decir “baja en calorías”), con una actividad física regular y en ciertos casos con una medicación adecuada y bien controlada es con lo que se trata de contrarrestar todo lo que influye en la tendencia.

El resultado dependerá bastante de los objetivos que se tengan. Cuando se fijan sólo en alcanzar un peso irrealista, lo más probable es que se termine en un fracaso al cabo de un tiempo (es decir, la vuelta del peso inicial). Y esto es lo más frecuente. Pero hay otro camino posible: proponerse recorrer un camino de cuidado en las comidas, sin prohibiciones absolutas y eligiendo bien los alimentos, limitando las grasas, los azúcares y lo dulces. Este camino evita el fracaso en el tratamiento.

Los factores no personales

Pero pensando si estos factores alcanzan para explicar porqué se vive en el mundo una epidemia de obesidad, la respuesta es que no. Estos factores personales existen desde casi siempre. Y entonces la epidemia debe tener otras causas y, si tenemos que elegir una, ella es la creciente disponibilidad de comidas que hay en casi todo el mundo, más allá de que existe siempre una gran cantidad de la población que padece de la totalmente injusta e indebida desnutrición. Es injusta e indebida porque, por ejemplo, la capacidad de producción de alimentos que hay en este momento en el mundo alcanzaría para alimentar el doble de la población mundial actual.

Revisando todo lo expuesto se entiende porqué hay una epidemia de obesidad. Este aumento en la disponibilidad calórica tiene que ver en principio con la mejoría tecnológica para la producción de alimentos pero también, y en gran medida por el crecimiento de las gigantescas empresas multinacionales productoras de alimentos.

 

Su política es lógicamente producir más y más mercaderías (en este caso de alimentos) y disponer de toda su capacidad de marketing en la publicidad, las técnicas de venta en los supermercados y otros factores en el mismo orden. Esto habla de la complejidad del tema que va mucho más allá de pensar simplemente en alguien con obesidad como un glotón o perezoso.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.